
About the Recipe
Un cheesecake sin horno, sin lácteos y sin azúcar refinada que igual queda cremoso, con base de frutos secos y una capa de ganache de cacao arriba. Es de esos postres que nadie adivina que son crudiveganos. Para cortarlo, usa un cuchillo bien afilado calentado bajo un chorro de agua caliente. Y se conserva en el freezer... ¡si es que sobra alguna miga!

Ingredients
BASE:
1½ tazas de almendras, pecanas o nueces
¾ taza de dátiles
¾ taza de coco rallado
½ cucharadita de sal de mar
RELLENO:
2 tazas de castañas de cajú, remojadas por un mínimo de 4 horas
10 dátiles, remojados en agua caliente
½ taza de leche de coco
Pizca de sal de mar
GANACHE DE CHOCOLATE:
¼ taza de cacao en polvo
¼ taza de leche de coco entera
1 cucharadita de miel
Preparation
Para la base, echa todos sus ingredientes a la procesadora y hazla andar a velocidad alta hasta que quede todo bien molido y se forme una masa compacta, con la consistencia que buscas. Forra un molde desmontable con papel para hornear, reparte la masa aplastándola con los dedos y deja el molde en el refrigerador mientras armas el relleno.
Limpia la procesadora y pon ahora todos los ingredientes del relleno. Procesa a velocidad alta hasta que quede bien cremoso. Vierte el relleno sobre la base y lleva el molde al freezer.
En una olla chica a fuego lento, junta los ingredientes del ganache de chocolate y revuelve hasta que tome el espesor que quieres. Cubre el cheesecake con el chocolate y devuélvelo al freezer por 4-6 horas, hasta que quede sólido.
Sácalo del freezer 30 minutos antes de servir.
